Debe prestarse atención especial al realizar el trasplante durante periodos estresantes para reducir daños a la planta, en especial al sistema de raíces o cepellón. El daño a las raíces reduce las posibilidades de éxito en el establecimiento de la planta, particularmente en melones, pepinos y calabacita. Se recomienda impartir capacitación al equipo que realice el trasplante para minimizar el daño a las plántulas. Si resulta difícil extraer las plantas de las charolas y sus raíces no están intactas, las plantas no sobrevivirán condiciones meteorológicas adversas.
http://www.hortalizas.com/articulo/14855/shock-del-trasplante
martes, 30 de octubre de 2012
2.3.7.3 Trasplante y adaptación bajo condiciones de invernadero
Al inicio de la temporada de cultivo, si se presentan condiciones meteorológicas inestables, es posible que los trasplantes se vean afectados. Los síntomas no dejan lugar a dudas — marchitez pronunciada, hojas y tallos secos, y en casos más graves, el colapso completo de la planta e incluso la muerte. Estos síntomas no deben confundirse con los de enfermedades tales como Caída de plántulas por Pythium o daño causado por insectos.
Conviene recordar que los trasplantes de hortalizas de temporada cálida difieren en su habilidad para resistir condiciones óptimas dependiendo del proceso de adaptación y de su capacidad inherente para resistir estrés. Tomates, pepinos, y calabacitas son más adecuados para resistir estrés que melones cantaloupe, sandías, o chiles y pimientos.
Las temperaturas del suelo son un factor clave en el establecimiento de los cultivos de temporada cálida. Es importante tender el plástico con antelación al trasplante y contar con la humedad del suelo adecuada para absorber y retener calor. Cuando las temperaturas del suelo son muy bajas, el crecimiento radicular es mínimo en estos cultivos y se demora el crecimiento y enraizado de las plántulas. Insectos y enfermedades pueden estresar a los trasplantes y reducir su capacidad de soportar inclemencias meteorológicas.
http://www.hortalizas.com/articulo/14855/shock-del-trasplante
Problemas de adaptación
Algunos problemas de adaptación se producen cuando los trasplantes son producidos en invernadero en regiones cálidas y no son expuestos al exterior hasta el día del transporte. Pero los trasplantes producidos localmente también son vulnerables al shock o colapso del trasplante si se trasladan directamente del invernadero al campo sin haber experimentado un periodo de adaptación. Y aun si se someten a dicho periodo, en condiciones de vientos fuertes, las plántulas pueden resecarse rápidamente si se dejan en el campo, particularmente si no existen rompevientos adecuados.Conviene recordar que los trasplantes de hortalizas de temporada cálida difieren en su habilidad para resistir condiciones óptimas dependiendo del proceso de adaptación y de su capacidad inherente para resistir estrés. Tomates, pepinos, y calabacitas son más adecuados para resistir estrés que melones cantaloupe, sandías, o chiles y pimientos.
Las temperaturas del suelo son un factor clave en el establecimiento de los cultivos de temporada cálida. Es importante tender el plástico con antelación al trasplante y contar con la humedad del suelo adecuada para absorber y retener calor. Cuando las temperaturas del suelo son muy bajas, el crecimiento radicular es mínimo en estos cultivos y se demora el crecimiento y enraizado de las plántulas. Insectos y enfermedades pueden estresar a los trasplantes y reducir su capacidad de soportar inclemencias meteorológicas.
http://www.hortalizas.com/articulo/14855/shock-del-trasplante
2.3.7.2 Desinfección o esterilización del sustrato
A lo largo de este bloque hemos ido comprobando cómo los microorganismos están presentes
prácticamente en casi todos los lugares de nuestro organismo, así como de nuestro entorno cercano.
El cambio de las condiciones ambientales o de las defensas del individuo puede provocar un
crecimiento excesivo de determinadas especies microbianas, algunas oportunistas, que finalmente
puede provocar una enfermedad infecciosa.
Evitar el crecimiento incontrolado de estos microorganismos y eliminarlos total o
parcialmente de aquellos productos o lugares que nos interesen, es una labor muy importante, tanto
en nuestra vida cotidiana como en nuestra actividad laboral o docente.
Diariamente nos lavamos para evitar el excesivo crecimiento de microorganismos sobre
nuestra piel, con las consecuencias que ello provoca. Estamos acostumbrados a tomar nuestros
alimentos libres de microorganismos. Cualquier producto que vayamos a introducir en nuestro
organismo debería estar libre de gérmenes. Las superficies de trabajo, los suelos, la ropa, los
enseres deben estar limpios para garantizar nuestra salud.
Es muy importante conocer las diferencias entre los tres conceptos que dan título a este tema,
sobre todo en aquello relacionado con el control y eliminación de microorganismos.
Limpiar
es cualquier proceso mecánico, físico o químico que tiene por objeto disminuir las
sustancias externas depositadas o adheridas sobre una superficie, sean microorganismos o no.
Generalmente entendemos por limpieza cualquier proceso que arrastre y elimine la suciedad
(escoba, gamuza, plumero). En ocasiones utilizamos agua en el proceso para aumentar las
posibilidades de arrastrar partículas de menor tamaño (fregona, bayeta)
Sin embargo, algunas partículas que quedan adheridas a las superficies, como las grasas, son
difícilmente eliminadas por fricción o por el agua. Para ello se utilizan los jabones o los detergentes.
No obstante, la utilización de jabones no evita la necesidad de seguir realizando un proceso de
arrastre o frotado de las superficies que queramos limpiar.
Es necesario comprender que un proceso de limpieza nunca elimina totalmente los
microorganismos presentes, sino que tan solo disminuye su cantidad absoluta. Para eliminar la
viabilidad de dichos microorganismos, hemos de someter a los productos y materiales a un proceso
final de desinfección o esterilización.
Entendemos por
desinfección el proceso que tiene por objeto destruir todos los
microorganismos, patógenos o no, que existan sobre personas, animales, ambiente, superficies o
cosas, aunque al destruir estos se eliminen también gran cantidad de microorganismos saprofitos o
residentes, pero no asegurando la eliminación de las formas de resistencia (esporas)
Si pretendemos destruir toda forma de vida, saprofita o simbionte, vegetativa o de resistencia
(esporas) utilizaremos la
esterilización, basada en métodos físicos o químicos.
La esterilización es necesaria en todos los procedimientos de laboratorio donde sea
imprescindible asegurar la ausencia de cualquier microorganismo, así como en objetos que vayan a
penetrar en el organismo atravesando la superficie corporal, o que penetren en cavidades estériles.
En el laboratorio debemos tener las manos limpias, las superficies de trabajo desinfectadas y
los medios de cultivo y reactivos utilizados, estériles. Asimismo deben esterilizarse todos los
residuos biológicos generados en el proceso analítico microbiológico.
Se denomina
desinfectante, según la FDA a "aquella sustancia química capaz de destruir en
10-15 min. los microorganismos depositados sobre cualquier material, vivo o inerte, alterando lo
menos posible el sustrato donde residen, y abarcando todas las formas vegetativas de las bacterias,
hongos y virus". El término
antiséptico se usa para aquellas sustancias que evitan la existencia o
desarrollo de gérmenes sobre la piel o mucosas, heridas, abrasiones, etc.
2.3.7.1 Tipos de sustratos
TIPOS DE SUSTRATOS.
Según sus
propiedades.
| Existen diferentes criterios de clasificación de
los sustratos, basados en el origen de los materiales, su naturaleza, sus
propiedades, su capacidad de degradación, etc. |
| Sustratos químicamente inertes. Arena granítica o silícea, grava, roca volcánica, perlita, arcilla expandida, lana de roca, etc. |
| Sustratos químicamente activos. Turbas rubias y negras, corteza de pino, vermiculita, materiales ligno-celulósicos, etc. |
| Las
diferencias entre ambos vienen determinadas por la capacidad de intercambio
catiónico o la capacidad de almacenamiento de nutrientes por parte del sustrato.
Los sustratos químicamente inertes actúan como soporte de la planta, no
interviniendo en el proceso de adsorción y fijación de los nutrientes, por lo
que han de ser suministrados mediante la solución fertilizante. Los sustratos
químicamente activos sirven de soporte a la planta pero a su vez actúan como
depósito de reserva de los nutrientes aportados mediante la fertilización.
almacenándolos o cediéndolos según las exigencias del vegetal. http://usuarios.multimania.es/theo/id114.htm |
2.3.7 Trasplante al sustrato
En el momento en que se
extraen los explantes enraizados de los frascos, están poco adaptados a crecer
en un invernáculo, ya que estos explantes han enraizado y crecido en ambientes
con una humedad relativa muy elevada y generalmente tienen estomas (estructuras
responsables de regular la transpiración y pérdida de agua en la planta) que no
son completamente funcionales frente a descensos de la humedad relativa, y por
lo tanto demasiado lentos para evitar la desecación del
explante.
crecer en ambientes tan
húmedos también suele implicar la falta de una cutícula con cera bien
desarrollada, que representa la barrera física para evitar la pérdida de agua a
lo largo de toda la superficie de la planta.
2.3.6.4 Pre adaptación y trasplante
La adaptación a la dieta posdestete puede estar afectada por la dieta predestete (Pollock
et al.
, 1994). Inducir el consumo temprano de alimento sólido, permitiría lograr un
mayor desarrollo digestivo y una mejor adaptación al consumo de alimentos sólidos al
momento del destete (Kaiser, 1976; Huber
et al., 1984). En lactación temprana, la alta relación
entre concentrado y forraje en la dieta, se cree que aumenta el área de la mucosa
del rumen, lo que contribuye al incremento de la absorción de ácidos grasos volátiles
(Liebich
et al., 1987). Algunos autores han recomendado inducir el consumo de alimento
sólido y restringir el suministro de alimentos lácteos a 8-10 % del peso vivo en la etapa
previa al destete (Appleman y Owen, 1975). Sin embargo, otros (Hodgson, 1971; Bagg
et
al.,
1985) han observado que niveles de alimentos lácteos superiores al 12 % del peso
vivo en el primer mes de vida mejoran el comportamiento general y permiten ganancias
por encima de los 600 g/día sin afectar la salud del animal. En general, se recomienda
ofrecer la dieta iniciadora desde la primera semana de vida (Owen y Larson, 1982).
El objetivo del presente trabajo fue evaluar el efecto de la preadaptación con concentrado
o heno en la dieta predestete sobre el consumo voluntario y la ganancia diaria de
peso en la etapa posdestete en terneros Aberdeen Angus separados de sus madres a los
cuatro días de edad.
El trasplante de una planta de un lugar a otro, tanto en interiores como en un ambiente exterior, puede ser necesario por cuestiones relacionadas con su salud o por motivos estéticos. En cualquier caso, conviene seguir una serie de recomendaciones para garantizar que el ejemplar no corra riesgos y que los resultados serán exitosos. Hay que acondicionar la tierra, tener cuidado al retirar el cepellón y cortar las raíces demasiado largas o deterioradas.
2.3.6.3 Enraizamiento
Enraizamiento: de diez a veinte días según la estación. El
enraizamiento de esquejes tiene estrecha
relación con la calidad y sanidad de la planta madre. Los esquejes ideales son los
terminales de 5 a 7 cm de longitud.
>>> http://www.infoagro.com/flores/flores/geranio.asp
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